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5 de enero de 2010
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(hola.com) La Navidad está asociada generalmente a una época de felicidad y alegría en la que familia y amigos se reúnen con mayor o menor frecuencia para celebrar estas fiestas muy señaladas. Pero para muchas personas, lejos de ser una época de celebración, la Navidad les supone un estrés constante, produciéndose lo que los expertos denominan "estrés navideño".
Y es que reunirse con familiares no deseados supone generalmente la necesidad de aparentar una felicidad inexistente, lo que provoca estados de ansiedad y estrés.